
Por Miguel Lorenci, diario ABC, Madrid.
Hace ya diez años que nos dejó, pero José Hierro sigue siendo un poeta de guardia para sus muchos y fieles lectores. El tardío académico y premio Cervantes conformó con Rafael Alberti y Gloria Fuertes el trío más popular de la poesía española en la segunda mitad del siglo XX. Con sensibilidades poéticas radicalmente distintas, a los tres les hermanó el cariño y el respeto cosechados entre públicos muy amplios. Un afecto que quiere alimentar y fortalecer la fundación que vela por la memoria del gran poeta -madrileño de Cantabria- que prepara un ambicioso programa conmemorativo. Arrancó el pasado martes, cuando se cumplieron 90 años de su nacimiento, y culminará con la conmemoración del los diez años de su muerte, el 21 de diciembre.
Claridad y sencillez, de vida y de palabra, marcaron la trayectoria de Pepe Hierro, una de las cimas de la reciente poesía hispana. Marcada por intensos y largos silencios, su carrera discurrió entre dos grandes hitos, el premio Adonais de 1947 por 'Alegría', y la aparición en 1998, poco antes de ganar el Cervantes, de un poemario magistral, 'Cuaderno de Nueva York', todo un superventas con casi treinta ediciones en un ámbito donde reimprimir es una rareza.
La Fundación Centro de Poesía José Hierro analiza ahora el influjo de su poética desde varios prismas, de sus poemarios a sus espacios geográficos "en una necesaria revisión de una poética fundamental". "Su poesía fue una de las más extraordinarias e influyentes del pasado siglo, y su trayectoria humana un ejemplo de tesón constructivo, de honestidad y de solidaridad con sus semejantes", asegura Tacha Romero Hierro, nieta menor del poeta.
Tacha forma parte del comité que ha diseñado el programa conmemorativo, junto a los escritores Luis Alberto de Cuenca Manuel Rico, Fanny Rubio y Julieta Valero. Unos actos que "quieren trascender lo meramente melancólico y elegíaco para dar una visión dinámica, plena e integrada en la actualidad poética y cultural del autor".
Recuerdan como Hierro "disfrutó de un reconocimiento unánime en vida" que llegó "mucho antes de que los años otorgaran la perspectiva que precisan el canon crítico y los lectores para valorar una obra en toda su dimensión". Él se consideraba "un peso pesado del aliento de San Juan de la Cruz o Lope de Vega, pero con una pegada de peso gallo y concibo como gran poeta, pero no logro materializarlo".
La fundación José Hierro (www.cpoesiajosehierro.org) es una Institución sin ánimo de lucro dedicada a la creación, difusión y fomento de la poesía y al apoyo a las nuevas generaciones poéticas. Fundada en 2003 por la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de Getafe y la familia Hierro, es lugar de encuentro de profesionales y amantes de la poesía, la música, cine, teatro y nuevos medios. Por sus seminarios, conferencias y talleres pasan más de tres mil personas al año.
Aunque la crítica lo etiquetó como máximo exponente de la "poesía social" junto a Blas de Otero y Gabriel Celaya, el propio Hierro dividía su poesía entre "reportajes" y "alucinaciones", recreaciones de hechos concretos los primeros, y combinaciones de lo real y lo imaginario los segundos. Sus primeros libros eran ejercicios de reconstrucción del pasado y una investigación en su presente, hasta que la publicación de 'Cuanto sé de mí' en 1957 marcó un punto de inflexión. Hierro se desprende de un pasado doloroso y se abre a la pintura y la música. Una tendencia que se depura y se perfila con claridad en su 'Libro de las alucinaciones' (1964) marcado por la sencillez expresiva, la imaginería visionaria y las expresiones coloquiales.
