
Por Oscar Molero
“EL MERCADO DEL TRUEQUE”
El valor de mercado está tan devaluado que volveremos al del cubrimiento por necesidad. Niños y borrachos, como poseedores de la verdad, reclaman cuando sus prioritarias y primarias necesidades les acechan de menos. Hasta anteayer incluso ebrios y pequeños pedían sin discreción, ausentes de realidad y carentes de crédito, líquido para beber y derramar sin consumo cuidado. A borbotones brotaba la liquidez y relucían las posibilidades de hojalata hasta que la caja fuente se secó por completo y la sequía les ha hecho volver a “sed”. Mira que la voz en off ya lo decía: sed honrados, sed cautelosos, sed conscientes…pero el jugo goloso del poderoso dinero a crédito, nubló la conciencia prudente de lo racional convirtiendo subliminalmente más elevada la posibilidad que el status. Tras saltar en pértiga con muelles de molla y zancos prestados han recortado del decorado, estando en el aire, todas las colchonetas infladas a soplido, imaginen la caída que espera ahí abajo. Mucha intención de ayuda para poder llegar a subir pero para bajar con el peso a plomo nada más es necesario. ¿Quién no ha vivido por encima de sus posibilidades algún día?, ¿quién ha permitido que eso fuera posible más de dos? Cuando la resaca persiste e insiste en recordarnos que se nos subió a la cabeza tanto zumo embriagador, la mente racional reacciona echando culpas fuera sin querer reflexionar demasiado ni flexionar su brazo a torcer. ¡Claro que tenemos culpa!, ¿acaso quien firmó hipotecas a cuarenta años?, ¿quién financió su segundo coche? ¿quién no pidió para dar o parecer?...ahora toca padecer, cobijo y pan duro o por lo menos...menos por más. No podía ser sostenible tanto derroche y despilfarro por eso, y hasta que los acreedores no crean y accedan a la condonación hipotecaria, la caída libre y sin paracaídas será de pirueta mortal. Vuelven tiempos de acople y de empezar a valorar de nuevo las viejas y verdaderas necesidades. Cada cual mida sus posibilidades, utilice sus habilidades y cree su propia moneda de cambio porque el mercado del trueque está a la vuelta de la esquina al lado del de estraperlo y en frente del negro. Cambio dinero por ilusión y smarphones por sinceridad.
