Entradas que contienen la etiqueta: 'Kafka'
Promovido por: Gustavo Duch Guillot
09/09/2009
Categoria: Miembros RIET


¿Conocen el cuento “Buitres” de Kafka?. Dice así: “Érase un buitre que me picoteaba los pies. Ya había desgarrado los zapatos y las medias y ahora me picoteaba los pies. Siempre tiraba un picotazo, volaba en círculos inquietos alrededor y luego proseguía la obra. Pasó un señor, nos miró un rato y me preguntó por qué toleraba yo al buitre.-Estoy indefenso -le dije- vino y empezó a picotearme, yo lo quise espantar y hasta pensé torcerle el pescuezo, pero estos animales son muy fuertes y quería saltarme a la cara. Preferí sacrificar los pies: ahora están casi hechos pedazos. -No se deje atormentar -dijo el señor-, un tiro y el buitre se acabó. -¿Le parece? -pregunté- ¿quiere encargarse del asunto? -Encantado -dijo el señor- ; no tengo más que ir a casa a buscar el fusil, ¿Puede usted esperar media hora más?- No sé -le respondí, y por un instante me quedé rígido de dolor; después añadí -: por favor, pruebe de todos modos.-Bueno- dijo el señor- , voy a apurarme. El buitre había escuchado tranquilamente nuestro diálogo y había dejado errar la mirada entre el señor y yo. Ahora vi que había comprendido todo: voló un poco, retrocedió para lograr el ímpetu necesario y como un atleta que arroja la jabalina encajó el pico en mi boca, profundamente. Al caer de espaldas sentí como una liberación; que en mi sangre, que colmaba todas las profundidades y que inundaba todas las riberas, el buitre irreparablemente se ahogaba.”

Lo recuperé -el cuento- al conocer que en el mundo real, sobrevolando los países empobrecidos y endeudados injustamente, existe un mecanismo de enriquecimiento  conocido como fondos buitres. A saber, fondos de inversión privados que compran una parte de las deudas de países en desarrollo con otro país o con alguna entidad financiera, para después obligarlos judicialmente a reembolsarlos, añadiendo al importe inicial de la deuda, los intereses, sanciones y gastos judiciales. Es el caso de Perú que se vio obligado, por una decisión del Tribunal de apelación de Nueva York, a pagar 58 millones de dólares a los inversionistas de Elliot Associates por una deuda que compraron por sólo 11 millones de dólares. Y así sumen ejemplos hasta los 2.000 millones de dólares que se calculan han sido deglutidos por estos carroñeros.

Existen campañas que advierten de esta situación y que exigen medidas legislativas para la prohibición de estos fondos, pero no nos queda media hora.

Se puede consultar este escrito y muchos otros de Gustavo Duch en su blog personal. Haz clic aquí.

Promovido por: Frei Betto
09/08/2009
Categoria: General


Como subraya Bertolomé Campos de Queiros, todo lo que existe -esta publicación, el ordenador, la silla en que me siento, la habitación en que me encuentro- fue fantasía en la mente humana antes de hacerse realidad. De ahí la fuerza de la literatura de ficción. También ella fue fantasía en la mente del autor y remite al lector a una realidad onírica que le permite encarar la vida con otros ojos. La fantasía impulsa todos nuestros gestos, actitudes y opciones.

La ficción funciona como un espejo que hace que el lector trascienda la situación en que se encuentra. El texto revela el contexto e impregna al lector de pretextos, de motivaciones que lo envuelven, aquel entusiasmo de que hablaban los griegos antiguos, estar poseído por los dioses, por energías anímicas que nos devuelven a lo mejor de nosotros mismos.

Toda ficción, narrativa o poética, es descubrimiento, revelación. Somos polifacéticos y, al leer, una de nuestras identidades emerge por fuerza del encantamiento suscitado por la quintaesencia de la obra de ficción: la estética. La literatura de ficción no tiene que ser de izquierda o de derecha. Tiene que ser bella. Hacer de la ficción un tablado de causas es aprisionarla en una camisa de fuerza, transformándola en un espejo que no refleja al lector, sino que refleja al autor y su proselitismo.

La ficción no tiene que ser comprometida, el escritor sí, tiene el deber ético de comprometerse con la defensa de los derechos humanos en este mundo tan conflictivo y desigual.

En el prólogo del evangelio de Juan, uno de los textos más poéticos de la Biblia, sólo comparable al Cantar de los Cantares, se dice que “el Verbo se hizo carne”. En el arte literario la carne -la creatividad del autor- se hace verbo Instaura la palabra, que organiza el caos.

En el Génesis, Yahvé crea el universo por el poder de la palabra. Él se hace palabra, manifestación que nos remite, como en la obra de ficción, a la trascendencia (el autor sobrepasa la cotidianidad o le imprime nuevo carácter), a la transparencia (el texto refleja lo que está contenido entrelíneas), a la profundización (la narrativa o el poema nos invita a algo más profundo de lo que percibimos en la superficie de la realidad).

Leer ficción es una experiencia extática -estar en sí y fuera de sí. Somos elevados a lo imaginario, inducidos a una experiencia de catarsis, oxigenando nuestra psiquis. La estética nos imprime un nuevo modo de encarar las cosas. Como recuerda Mario Benedetti, la literatura no cambia el mundo, pero sí cambia las personas. Y las personas cambian el mundo.

La estética literaria nos envía a lo no dicho, a la esfera del deseo, suscitándonos sueños, proyectos, utopías, del encuentro con el príncipe encantado (Blancanieves) al reencuentro amoroso con la opresiva figura del padre (La metamorfosis, de Kafka, y Labor arcaica, de Raduan Nassar). Como señala Aristóteles, la poética completa lo que le falta a la naturaleza y a la vida. El arte no se satisface con el estado fáctico del ser. Nos invita a la diferencia, a la desemejanza, a cambiarse. Suscitar en niños y en jóvenes el hábito de la lectura es librarlos de la vida anodina, superficial, fútil, y educarlos en el diálogo frecuente con personajes, relatos y símbolos (la poesía) que habrán de dilatar en ellos la virtud de la alteridad, de una relación más humana consigo mismo, con el prójimo, con la naturaleza y, quizás, con Dios.

QUIÉN ES FREI BETTO
El escritor brasileño Frei Betto es un fraile dominico. conocido internacionalmente como teólogo de la liberación. Autor de 53 libros de diversos géneros literarios -novela, ensayo, policíaco,  memorias, infantiles y juveniles, y de tema religioso en dos acasiones- en 1985 y en el 2005 fue premiado con el Jabuti, el premio literario más importante del país. En 1986 fue elegido Intelectual del Año por la Unión Brasileña de Escritores.
 
Asesor de movimientos sociales, camo las Comunidades Eclesiales de Base y el Movimiento de Trabajadores Rurales sin Tierra, participa activamente en la vida política del Brasil en los últimos 45 años. En los años 2003 y 2004 fue asesor especial del Presidente Luiz Inácio Lula da Silva y coordinador de Movilización Social del Programa Hambre Cero.
Traducción de J.L.Burguet

Mare Terra
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